MADE IN BANGLADESH

Habitar el caos

Durante años, Bangladesh existió en mi imaginación como un lugar asociado a imágenes industriales, contaminación y producción textil masiva. La idea del viaje nació después de ver distintos documentales sobre el impacto humano y ambiental de la industria de la moda, y desde entonces quedó la necesidad de observar esa realidad fuera de la pantalla.

En 2024 finalmente llegué a Daca con la intención de documentar aquello que normalmente permanece lejos de la mirada cotidiana: las ciudades donde se produce gran parte de la ropa que circula en el mundo, los espacios atravesados por la sobrepoblación, la intensidad urbana y las dinámicas invisibles detrás del consumo global.

La experiencia de caminar la ciudad transformó completamente la percepción inicial del viaje. Más allá de las imágenes asociadas a la industria textil, aparecía una vida cotidiana llena de humanidad, ritmo y complejidad. Entre fábricas, estaciones de tren, mercados y calles saturadas de movimiento, también existían pequeños momentos de calma, comunidad y cercanía humana.

La experiencia de caminar la ciudad transformó completamente la percepción inicial del viaje. Más allá de las imágenes asociadas a la industria textil, aparecía una vida cotidiana llena de humanidad, ritmo y complejidad. Entre fábricas, estaciones de tren, mercados y calles saturadas de movimiento, también existían pequeños momentos de calma, comunidad y cercanía humana.

Las fotografías de esta serie surgieron desde la observación de esos contrastes: la relación entre el cansancio urbano y la vitalidad de quienes habitan la ciudad, entre el peso de ciertas estructuras económicas y la capacidad humana de continuar construyendo vida dentro de ellas.

Este proyecto representa también una experiencia profundamente personal. Un viaje esperado durante años que terminó convirtiéndose en una confrontación directa con mis propios límites, prejuicios y formas de mirar el mundo.